Nadie anhela luz hasta que se encuentra a oscuras.  De la misma manera nadie sabe lo que es la verdadera libertad…
hasta que experimenta un encuentro personal con Jesús.

Muchas personas muestran una vida de felicidad y tranquilidad. Pero si pudiésemos examinar sus vidas podríamos descubrir que tienen ataduras que los llevan a vivir lejos de Dios y a oscuras.

En el libro de Juan encontramos que Jesús dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida, nadie viene al Padre, sino por mí.
Si tu vida no ha tenido un encuentro personal con Jesús, ni has experimentado su infinito amor por ti, seguirás encadenado a esas situaciones. Es momento que le abras la puerta de tu corazón a Jesús de Nazareth y experimentes completa libertad en aquella luz.