Cada día vivimos muy a prisa, el avance tecnológico nos está llevando a hacer nuestras actividades más rápido de lo habitual, y esto sin duda puede ser algo muy positivo, pero no podemos pretender que todo en el mundo sea inmediato. Ni tratar de alcanzar el éxito de un día para otro.
Hay situaciones en la vida que para que sean exitosas deben tomar un tiempo en desarrollarse. Y es ahí donde nuestra paciencia es moldeada.
Si sientes que estás perdiendo la paciencia quiero compartirte una promesa hermosa que dice: Los que esperan en el Señor tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán. La paciencia es una virtud que solo Dios nos ayuda a desarrollar.
Recuerda, Dios tiene hoy una bendición especial para ti.