Una de las cosas más difíciles en nuestra vida es APRENDER A ESPERAR. Por eso, hoy quiero contarte una historia que nos relata la Biblia. Se trata del apóstol Pablo y Silas, ellos fueron atacados por una multitud de gente y encerrados en la cárcel de manera injusta.  Le pusieron grilletes en sus pies y azotaron sus espaldas una y otra vez, en medio de esa situación ellos decidieron alabar a
Dios y esperar pacientemente que Él hiciera un milagro.  Y en medio de la noche de manera inesperada, se abrieron las
rejas y ellos fueron liberados.

Cuando la gente espera en Dios con expectativa en medio de circunstancias horribles, Dios aparece repentinamente. Así que ¡no te rindas! Llénate de esperanza que el poder de Dios no tiene límites y ¡El aparece por ti y también tus rejas se abrirán.