La crisis económica se ha convertido en un común denominador en el mundo entero, sin embargo es bueno saber que los hijos de Dios no nos regimos por lo que sucede en el planeta, sino que poseemos un sinnúmero de promesas divinas que nos permiten vivir sobrenaturalmente.

Si estás atravesando por alguna necesidad económica te invito a apropiarte de las promesas que Dios tiene para sus hijos. En el libro de los salmos está escrito que: “En tiempos difíciles seremos prosperados, y en épocas de hambre tendremos abundancia”. Pero tienes que declarar esta promesa con tu boca y creerla en tu corazón, tienes que parar de hablar cosas negativas y comenzar a transformar tu entorno con palabras de bendición, de provisión y de abundancia.