Hace poco leí un artículo que capto mi atención, hablaba sobre discusiones que a veces mantenemos en el matrimonio por situaciones cotidianas del hogar, por ejemplo cerrar la pasta dental después de usarla, apagar las luces cuando salimos del hogar, no dejar la toalla mojada en el piso, sacar la basura.

¿Cuánta energía has invertido en este tipo de discusiones?, ¿cuántas veces te has molestado al extremo por cosas que podrían ser insignificantes? ¿Has logrado que tu cónyuge haga lo que tú deseas?.

Quizá es hora de que aceptes a tu esposo o esposa tal cual es.  No somos perfectos y cada ser humano tiene sus fortalezas y sus
debilidades.  El amor todo lo puede.

Recuerda, Dios tiene hoy una bendición especial para ti.

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