Muchas veces permitimos que las opiniones de las personas que nos rodean dirijan nuestras decisiones. Cuando hacemos esto le estamos entregando nuestro futuro a las personas equivocadas lo que provocaría que tengamos terribles consecuencias. Estas personas realmente no están viendo el camino por el que Dios te quiere llevar.

No dejes que las opiniones de los demás dirijan tu vida. Peor, aún si aquellas personas solo ven lo negativo de ti, resaltan tus errores y te menosprecian. Dios te hizo a su imagen y semejanza con un plan perfecto y una vida llena de fe y de prosperidad. Que nadie quite la paz.

Apodérate de lo que Dios dice de ti, de las promesas y de los caminos en los que Él te está haciendo caminar. Tu bendición se acerca.