Un rey no creía en la bondad de Dios y tenía un súbdito que siempre decía que Dios hace las cosas perfectas.

Ambos salieron a cazar y una bestia atacó al rey quitándole el dedo índice de la mano derecha, éste rey furioso encarceló al súbdito que seguía diciendo que Dios era perfecto y bueno; días pasados el rey salió a cazar otra vez y fue capturado por una tribu caníbal para sacrificarlo a sus dioses.
Cuando el líder de la tribu lo examinó dijo que no podría ser sacrificado porque le faltaba un dedo y estaba incompleto por lo tanto lo dejó libre. Este rey se dio cuenta que su súbdito tenía razón, lo malo que le pasó se tornó en un beneficio que le salvó la vida.

Debemos entender que Dios tiene el poder de transformar todo lo malo que nos ha sucedido para bendecir nuestra vida. Recuerda Dios tiene una bendición para ti.