Una de las áreas que debemos prestar atención en nuestras vidas es con quien nos asociamos. Las personas que están a nuestro alrededor son de gran influencia en nuestra manera de ser y comportarnos. La Biblia llama a esto un yugo desigual, muchos lo asocian sólo con relaciones de parejas o con personas que no conocen a Dios, pero puede referirse también a relaciones familiares, de trabajo y hasta amistades cercanas. Proverbios 22:24 dice: “No te entremetas con el iracundo, ni te acompañes con el hombre de enojos, no sea que aprendas sus maneras y tomes lazo para tu alma”. Se sabio, evita a las personas negativas y pesimistas y únete aquellos que caminan conforme al corazón de Dios. Te animo poner en práctica estos consejos…
Recuerda, Dios tiene hoy una bendición especial para ti.