Todos los seres humanos hemos pecado por lo tanto todos necesitamos recibir el perdón de Dios. Y por más grande que haya sido nuestro pecado. Él siempre está dispuesto a perdonarnos y a hacer borrón y cuenta nueva.

De la misma manera nosotros debemos estar siempre dispuestos a perdonar a quienes nos ofenden. Así como Dios nos perdona, sin límites, sin llevar el registro de cuantas veces nos han fallado. Jesús perdonó a quienes se burlaron de él y lo mataron. Él espera que sigamos su ejemplo.

Cuando alguien te dice cosas hirientes, Dios quiere que reacciones bendiciéndolo con una actitud de perdón.

Señor yo te pido que ayudes a aquellos que no han podido perdonar a su prójimo. Sana sus heridas y dale las fuerzas que necesitan para perdonar de corazón.