El orgullo significa soberbia, exceso de valoración propia y falta de humildad.  Ser orgullosos no nos trae ningún beneficio, al contrario, nos aleja de nuestros seres queridos y nos impide realmente ser felices y disfrutar de las misericordias de nuestro Señor.

La bendición de hoy para ti está en el libro de los Salmos que te enseña que Dios está presto para atender al humilde, más al orgulloso lo mira de lejos.  Practiquemos hoy la misma actitud de Cristo en la tierra.  Aunque era Dios, renunció a sus privilegios divinos y aceptó con humildad la misión de morir en la cruz y resucitar para darte vida.

Señor, ayúdanos a entender que sin ti somos nada, más a tu lado lograremos lo imposible, amen. Recuerda que Dios tiene hoy una bendición para ti.